La artritis reumatoide es una enfermedad articular crónica inflamatoria, potencialmente severa e incapacitante. Afecta tanto a mujeres como hombres y puede parecer desde edades tempranas como la adolescencia hasta edades avanzadas.

Porque se produce la enfermedad:

La causa especifica no es conocida, se conoce que en personas predispuestas (en ocasiones por antecedentes familiares de enfermedad reumáticas se produce un riesgo genético) ocurre un trastorno del sistema inmunológico, el cual empieza a atacar a las articulaciones y produce inflamación de éstas, lo cual lleva a los síntomas. Es lo que se denomina una enfermedad autoinmune.

Síntomas que sugieren artritis reumatoide:

  • Dolor e inflamación articular.
  • Rigidez articular, principalmente al despertar o tras el reposo.
  • Fatiga excesiva no explicada.

Factores de riesgo para desarrollar artritis:

  • Antecedentes personales o familiares de otras enfermedades autoinmunes.
  • Tabaquismo
  • Higiene dental deficiente.

Como prevenir la artritis reumatoide:

  • Evitar el fumado, el tabaco es un conocido desencadenante de la artritis reumatoide.

Como se diagnóstica la artritis reumatoide:

  • El diagnóstico se puede establecer por un médico especialista en el tema, generalmente un reumatólogo, el cual se vale de estudios como: pruebas en sangre, examen físico articular y estudios de imágenes (radiografías, ultrasonido).

Existe tratamiento para la artritis reumatoide:

  • A pesar de que no se cuenta a la fecha con un tratamiento curativo, si se cuenta con gran cantidad de opciones de tratamiento para detener el progreso de la enfermedad y prevenir las deformidades articulares, así como otras opciones de tratamientos que incluyen medicamentos que alivian el dolor que produce la enfermedad, terapia física, entre otras medidas.
  • Estilos de vida saludable, actividad física regular, alimentación saludable y buena higiene dental.

Datos importantes que deben conocer los pacientes con artritis reumatoide:

  • El dolor e hinchazón articular pueden ser indicativos de necesidad de ajustes en el tratamiento y no se deben considerar como parte normal de la enfermedad.
  • El control médico y adecuado uso de los medicamentos es clave para prevenir el progreso de la enfermedad.
  •  El diagnóstico temprano y oportuno favorece un mejor resultado y reduce la posibilidad de secuelas por la enfermedad.

Fuente: Dr Frank Alexandre Brenes Morales – Reumatología